¿Cuáles son los factores que ustedes consideran que son los que hacen que un videojuego sea bueno? ¿Buenos gráficos? ¿Una historia memorable? ¿Rejugabilidad? ¿Multiplayer en línea? Bueno, todas esas respuestas son perfectamente normales a la hora de hacerle a cualquier persona la misma pregunta, ¿Mi respuesta? Que me haga enojar.
No lector, no estoy bromeando, y tampoco es alguna clase de locura, más bien, tiene que ver con el pasado gamer que me ha formado como tal. Jugar videojuegos hoy en día es relativamente sencillo, sólo basta con sacar mi smarthphone y echar a andar la app de Candy Crush para perder algunos minutos en el traslado a la escuela o la oficina, en el baño o en la sala de tu hogar; el mercado se ha diversificado, y ha llevado a todo el mundo a vivir en un frenesí de juegos casuales que ya no requieren de tanto compromiso y práctica como solía ocurrir.
Vamos, ya ni siquiera la dificultad de un juego es tan alta como la de antes, y previamente he hablado de cómo los investigadores concluyeron que las nuevas generaciones no pueden con el nivel 1 - 1 del Mario Bros 3.Y ese es precisamente el punto de mi post, para considerar que un juego de verdad me ha hecho apreciarlo, primero tiene que haberme arrastrado por el lodo, haberme escupido y haberse reído de mí en mi propia cara, al punto de llevarme a creer que no podré superarlo.
Y sí, tal vez eso no suene como algo precisamente divertido, después de todo, ¿No se supone que por eso jugamos videojuegos, para divertirnos? La respuesta es si y no, y justo ahora voy a ahondar en eso:
Muchos de nosotros, los que llevamos años jugando, no sólo nos conformamos con el hecho de vencer un juego, sino que buscamos la experiencia de superación, lograr lo que en un principio parecía imposible; si, existe el sistema de recompensas implementado por Microsoft y Sony para sus consolas caseras, que de cierta manera nos mantienen más tiempo frente al televisor con la intención de superar objetivos preestablecidos, sin embargo, no porque esos logros estén ya marcados en una lista, significa que sean difíciles, o díganme ustedes, ¿Qué tan difícil fue acabar el tutorial del juego para conseguir su primer trofeo?

Recuerdo con nostalgia aquellos juegos que parecían durar meses, y no se debía en general a lo largo de su historia, sino a la dificultad que manejaban, muchas veces sin darte oportunidad de elegirla, simplemente estaba ahí, listo para desafiarte y poner a prueba aquello que habías aprendido tras la práctica o después de otras experiencias similares; a penas tomabas el control y sabías que debías descubrir todo lo relacionado con su jugabilidad, movimientos, botones de acción, parámetros de distancia en ataque, salto y velocidad, ahora tomas un control y si no recibes una explicación de cómo hacerlo te sientes desnudo frente a la audiencia.
Así que para mí, si el juego no me ha hecho querer arrojar el control, presionar los botones con más intensidad, culpar a la inteligencia artificial o rastrear a los desarrolladores y prenderle fuego a sus hogares mientras duermen, perdón, pero no es un buen juego.
Así que para mí, si el juego no me ha hecho querer arrojar el control, presionar los botones con más intensidad, culpar a la inteligencia artificial o rastrear a los desarrolladores y prenderle fuego a sus hogares mientras duermen, perdón, pero no es un buen juego.
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