
Hablando recientemente con mi novia (<3), discutíamos con respecto a que los superhéroes que aparecen en los comics (De los cuales soy aficionado, por si no lo sabían) resultan ser personajes que muchas veces rayan en un heroísmo verdaderamente ridículo, pues la mayoría de las acciones que llevan a cabo dentro de sus historias, suelen alejarse mucho de la inherente maldad humana.
¿Qué queremos decir con ésto? Que con sinceridad, muchos de nosotros no pensaríamos en arriesgar nuestras vidas por gente que como las mismas historias lo demuestran, en muchas ocasiones, resultan malagradecidos que siempre terminan esperando que hagan más por ellos, y que parecen nunca quedar satisfechos.
Debido a lo anterior, la duda por parte de ella surgió: "Si tuvieras poderes, ¿Para qué los usarías?" Mi primer respuesta fue: "Los usaría para combatir el crimen", pero después de analizarlo un momento las cosas cambiaron: "No, sinceramente, creo que los usaría para el mal ¿Quién me va a detener?".
Con todo y ese comentario, intenté defender a mis héroes favoritos, haciendole notar que aún con sus disparatados códigos morales, esos mismos personajes contaban con innumerables defectos que los hacían bastante humanos, salvo por contadas excepciones, como lo son: el Capitán América y aquel que ocupa el título de éste post, Superman.
Cuando me di cuenta de ésto, pensé en cuál era el motivo, por el que éste singular personaje, reconocido como el más grande superhéroe de todos los tiempos, caía de mi gracia, y resultó que era justamente su insufrible empatía y generosidad lo que me parecía hartantemente molesto.
Superman podrá ser el ídolo de muchos, pero simplemente tanta bondad para con los humanos y en su manera de actuar parecen poco creíbles; teniendo lo anterior en cuenta, mi novia replicó: "Bueno, pero es un extraterrestre, es más creíble", sin embargo, es justamente el hecho de que haya sido criado en la tierra, lo que no cuadra del todo con su forma de actuar, porque, por más que el señor y la señora Kent hayan sido buenos padres y hayan intentado inculcarle los más altos valores a su escuincle, Clark no se encontraba excento de la convivencia con el resto de la sociedad, la cual, como todos sabemos, es un gran determinante en el actuar de un individuo.

La actitud de Superman no tiene sentido, el incansable héroe que no tiene falla alguna y que irradia bondad y empatía por donde quiera que va, en serio, eso es un disparate; como bien decía alguna vez Ruy de EL HYP3:
"La razón por la que Superman no me atrapa no tiene que ver con sus juicios éticos, sino con la pulcritud moral que caracteriza a su naturaleza. Superman es una suerte de boy scout perfecto, guapo e indespeinable, siempre sonriente y dispuesto a ayudar viejitas y gatos trepados en árboles (imagen que en los miles de arcos narrativos del personaje seguramente se ha desafiado incontables veces, me dirán los fans). No es mi tipo de superhéroe. Los prefiero alcohólicos, como Tony Stark, huérfanos y atormentados, como Bruce Wayne, adolescentes y perdedores, como Peter Parker. El superhéroe como un pecador redimido, lleno de defectos. Esa, para mí, es la humanidad que nunca encontrará el Hijo de Kryptón."
Con éste último párrafo creo que queda bastante en claro mi pensar, pues comparto completamente esa opinión, la perfección en Superman lo vuelve aburrido.
Seguro, no soy el primero ni el último que ha pensado en ésto, ya quedó demostrado, son millones los que se topan con los mismos problemas con respecto a Superman a nivel mundial, y afortunadamente, uno de ellos decidió que era buen momento para retomar la primicia del Semi-Dios desde el punto de vista verdaderamente humano ¿Qué pasa cuando el infalible héroe sucumbe a su lado humano? ¿El Responsable? Mark Waid ¿Su Obra? Irredeemable.

(Continuará)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario